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MARTES 8 DE NOVIEMBRE DE 2011 M: Salgo de mi casa. Hace mucho frío y me pongo la chaqueta. Mientras camino por la carretera pienso que cuando llueve, NY se parece a Londres. A lo lejos se escucha la música de Smiths (dijiste un día que eran algo así como Los Rodríguez ingleses). Las calles están mojadas. Prefiero eso al sol exasperante de otras estaciones. Ya no escucho la música. Suena ahora la de piano de un restaurante Alemán. Pienso que a lo mejor en esta parte te hubiera gustado comentar: -Adoro la vida de los Alemanes. Y yo, por supuesto, me hubiera decepcionado. Me paro en una esquina de St. Peterson. Me pregunto porque el diminutivo de bus es buseta y no busito. Pienso que no debería pensar tantas pendejadas. Huele a perfume ordinario. Veo pasar dos mujeres que se ríen y toman whisky barato. Me entran las ganas de follar. Alguna vez escuché que “follar y comer era lo mismo. Todo lo que la gente hace es para tirar”. El término me funciona bastante bien. He tenido suficien...

De cómo el amor se enclaustró en una bola de cristal

Este podría ser un escenario recreado en un parque cualquiera en plena edad media o en un cuadro impresionista o justamente este... los mas tiernos años del siglo XXI con sus colores encendidos en magentas y amarillos fuertes y cortes de cabello de regreso a los ochenta. Yo en lo personal, preferiría apartarme un poco, tomarme el tiempo con limón y ubicarme en la hora cero, hacerme en primera fila... dibujar las escenas más principales de los minutos de transición de algo de lo que fuimos testigo pero no nos enteramos. Una vez definido el paisaje... encarretada con vectoriales, herramientas digitales, autopistas encantadoras y veloces de información desorbitada...en esta máquina del tiempo de locura enlatada, abstraída en la nada más encantadora; para el día prefiero irme a los años 30. Esta postal pues la envío desde los años 30, tipo "Lo que el viento se llevó". Que sería lo que se llevó realmente que todos vamos tras el.... ¿El amor? ¿algo que queremos?¿Algo que nos hacía ...

¡Pardamente interesada!

LA ISLA DE AVALÓN

...Y yo, soy la que sigue hablando. La que queda pendiente. Porque en algunas aguas soy una nereida que teme que su padre le haga daño a los humanos, que se ha cansado de ser ofrendada con leche y miel, que olvidó su delfín en otras aguas, que canta para apaciguar los mares interplanetarios. En otros mares soy una sirena que ya no quiere encantar marineros, que quiere dejar su cuerpo de pez, dejar de ser un pez de ciudad para volar. En otros ríos soy una ninfa, manantial que fluye y que asusta, que desborda un creativo potenciario, pero que ya no quiere estar en el séquito divino. Si cierro los ojos posiblemente duerma, y si duermo es posible que despierte. No quiero ser la diminuta Asrai, que se derrite cuando alguien la atrapa.

Esperando que el film acabe

Transfusión de letras grises y comprensiones oscuras, elaboraciones en blanco y negro... despertares mudos. Estoy atrapada en un film de los años 20, no soy el gánster, no soy el arma, no soy la chica . Soy el muchachito que se voló de la escuela y está ahí en primera fila, agachado, esperando que los guardias no le encuentren.

Se despinta el caleidoscopio steady cam... quién te hará reír?

Esperabas tú en un semáforo, cuando recordé que sos glissando, como el perro que mira al horizonte y no encuentra su hueso porque se lo ha llevado otro perro.

Tarde de cometas, mensajes alados

Casi siempre me enamoro de cortometrajes en blanco y negro, sobre sueños, caracoles, laberintos y mareas. Porque se que estás ahí, escribiendo para mi, fotografiando terrazas, enamorándome desde el otro lado del mar con frases en alemán muy aguzadas y astutas. Ya nadie hace fotografías de terrazas, de antenas de aire, de balones perdidos en el tejado, de cometas enredadas en los cables de luz. Y sigues viéndome de frente y no agachas la mirada.