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Mostrando las entradas etiquetadas como Deflexión

Una Alerta para mi mente

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Creo que he tocado fondo. He llegado al final del pozo que se ha vuelto mi mente. No controlo mis afectos, no controlo mi cuerpo, no controlo mi mente. Si no he tocado el fondo aún estoy muy cerca de darme un golpe, de topar con las últimas piedras, esas que van a lastimarme. ¿Acaso nadie lo piensa? Me he lastimado una rodilla y no supe cómo sucedió, ¿acaso nadie se conduele? Los vi en un momento de la noche, a todos discutiendo como animales, se hablan duro, se quieren con un amor que no puede ser cierto, cantan y ríen como si no hubiera mañana. Cuando el mañana llega les duele la cabeza y juran no volver a hacerlo. Eso he sentido en la mañana. Timbré y no me abrieron, entonces volví a la fiesta. No me controlo y bebo más líquido amargo, o ¿acaso a qué sabe ese chirrinchi, ese licor asquiento, esa agua de los infiernos? Si no he tocado fondo, voy, muy consiente de ser la espectadora del abismo, la Alicia en ese extraño país que es el no recordar dónde y cómo se estuvo en es...

El precio de las sonrisas

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Me detengo. Miro hacia el frente. La fuente llena de monedas, el puente lleno de candados, el edificio lleno de vidas y cotidianos. Las calles relucientes de rostros. Creo que me he perdido, tengo esa sensación de cuando era chiquita y me aterraba tanto soltarme de la mano de mis padres en el centro de la ciudad. Desde mi espectro de visibilidad siempre veía perros abandonados, habitantes de la calle, desperdicios y suciedad, era un mundo realmente triste desde allí abajo y solo cuando el adulto que me paseaba de la mano se detenía, podía disfrutar de ese cielo siempre tan lejano, tan alto por encima de los edificios. Sí. Creo que me he perdido. Hace mucho rato solté la mano del adulto y ahora necesito una mano sabia y tranquila. Todos están ahí para mí, pero qué decir de esta gran tristeza que no puedes despegarte porque se ha adherido a ti como un cadillo que se pega a tu ropa cuando vas al bosque. Yo sonrío, tengo mis momentos, sin duda. También a veces soy graciosa y t...
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El último dragón Hoy estaba recordando un descache mío en Palestina Huila y recordé a mi mostro, mi amor quijotesco, yo Quijote, yo Sancho, él mi Dulcinea del Toboso, mostro Dulcineo. Resulta que Nemesio se estaba leyendo la Biografía no autorizada de Álvaro Uribe Vélez, el Señor de las sombras de Joseph Contreras. Comentó que el escritor había sido asesinado y que había un halo de misterio en torno a esa muerte. Yo quería preguntar que si la publicación del libro había sido póstuma, pero, precisamente por andar pensando en el Dulcineo de mis sueños (mi one que no es mi one porque mi one es otro y el es el one de otra) pregunté que si el escritor estaba muerto cuándo escribió el libro. Vanezza la otra investigadora dijo sorprendida: ─¡Ay Isa! Qué pregunta tan extraña y reímos. En los viajes uno tiene mucho tiempo para pensar. Es cuando las lecturas que has hecho, se recrean en el cielo, en el paisaje y de repente canciones se animan a ser la BSO del paseo. Miras los ríos qu...

Desiderátum

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Mi corazón está habitado, por juegos, libros y deseos. Me pregunto si podrás resistir tanto ahíto.  Es mi vendetta a todo tu vacío.

Un pedazo de día

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...Y es que ser infinito es ser galaxia, ser estrella, ser polvo del desierto... y es que ser infinito es tragarse las estrellas fugaces, ser espiral, ser amanecer y ocaso. Dos generaciones pueden caminar de la mano por las calles  que son como arterias pavimentadas, tres generaciones son como siglos que se miran a los ojos y aún así los siglos son como instantes que miran al cielo formando utopías, buscando a Dios, llamando ángeles...

De cómo el amor se enclaustró en una bola de cristal

Este podría ser un escenario recreado en un parque cualquiera en plena edad media o en un cuadro impresionista o justamente este... los mas tiernos años del siglo XXI con sus colores encendidos en magentas y amarillos fuertes y cortes de cabello de regreso a los ochenta. Yo en lo personal, preferiría apartarme un poco, tomarme el tiempo con limón y ubicarme en la hora cero, hacerme en primera fila... dibujar las escenas más principales de los minutos de transición de algo de lo que fuimos testigo pero no nos enteramos. Una vez definido el paisaje... encarretada con vectoriales, herramientas digitales, autopistas encantadoras y veloces de información desorbitada...en esta máquina del tiempo de locura enlatada, abstraída en la nada más encantadora; para el día prefiero irme a los años 30. Esta postal pues la envío desde los años 30, tipo "Lo que el viento se llevó". Que sería lo que se llevó realmente que todos vamos tras el.... ¿El amor? ¿algo que queremos?¿Algo que nos hacía ...

Tarde de cometas, mensajes alados

Casi siempre me enamoro de cortometrajes en blanco y negro, sobre sueños, caracoles, laberintos y mareas. Porque se que estás ahí, escribiendo para mi, fotografiando terrazas, enamorándome desde el otro lado del mar con frases en alemán muy aguzadas y astutas. Ya nadie hace fotografías de terrazas, de antenas de aire, de balones perdidos en el tejado, de cometas enredadas en los cables de luz. Y sigues viéndome de frente y no agachas la mirada.

Lo que el viento nunca se lleva

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Hoy desde aquí, tres dimensiones. Al horizonte algunas palabras que no hay que comprender, ascienden del mar como lo hacen algunas mariposas. Unas más perversas que otras, y otras muy inocentes, libres de toda culpa, tranquilas como el blanco a veces, ensordecedoras como el púrpura, tan inquietantes como el negro. Hoy, un balcón apacible, donde todo el mundo charla pero solo dos escuchan. De allí se copian las ideas más originales... y allí se hacen los sucesos futuros para terceros, cuartos y quintos. Allí se hacen también emocionantes historias de traiciones o momento para amantes. Es el lugar perfecto para especular o planear golpes, ja, golpes de estado, o atracos a bancos por gangsters muy torpes. Allí escribió un libro Whitman, allí estuvo de paseo una vez Cortázar y allí regresó Virginia Woolf, muertita de la risa. Es una ventana indiscreta, maravillosamente mágica. Del mar hacia abajo, historia de vampiros, abstemios algunos, otros aún ejercen y otros hacen doctorados. Del mar ...

La botella de juerga y borrachera

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En la mañana hay poesía. El sol con pereza despeja las sombras. Lo ideal sería un abrazo, un beso de buenos días (y otras tantas cosas que harían un día perfecto) llega el boceto de una idea que si no escribes de inmediato, inmediatamente olvidas... Lo ideal, es que idealmente estuvieras a la derecha de mi cama y no me hicieras ningún desayuno, aunque sería un detallazo. Cómo celebras un gol?? dices gol y sigues escribiendo. Afuera hacen un sisma del evento, el sunami efusivo de la victoria se cuela por las ventanas de mi cuarto. Yo pienso: -Gol? bieeen!!! y sigo escribiendo, leyendo, pensando, y riendo. Si has dormido bien piensas en tu sueño. Toda la noche por ejemplo, me estuvo persiguiendo una cometa de colores ligth, en un paisaje cool. Para mi no fue un sueño, fue una plena pesadilla, a pesar de sus colores. Ya me las he tenido que ver con la resaca, pero la de la noche anterior ha sido palpitante y sepia. Como un tango arrabalero, como un bolero que te busca perdido entre sueños...
Muñeca con olor a frutos rojos, engañosa, artificiosa, plástica, seductora: No des nunca nada por sentado.

Todavía ausente, pero vos...frío, frío!!

…Yo en cambio, a menudo, me sorprendo de repente conmigo misma. Voy totalmente ausente de mi y cuando me encuentro:- Veeee, miráme, pero me olvido al momento siguiente, y voy por el mundo, así, buscando lo que no se me ha perdido (aún) y viéndome en las esquinas pero encontrándome muy sospechosa... Sí, a menudo sucede que golpeo y golpeo las teclas de este pobre computador que no me hizo nada, pero es la única forma que tengo para desquitarme... a menudo pienso que puedo vengarme, pero también a menudo me pasa que no tengo la menor idea de qué... a menudo me levanto a las diez de la mañana y me acuesto a las tres y muy a menudo olvido desayunar. Me obligo a explicar de dónde sale ese deseo de hacer las cosas mal, pero voy de portazos, mi atención se la lleva el viento. –Eso es una proyección que te empecinas en hacer, pero eres lo más atento que he conocido- Pero entonces tienes que conocer más gente, y si soy lo más atento que has conocido, creo que deberías replantear lo que entiende...

Si algún día regresas Victoria

Despejó el camino de las sombras y se abrió paso entre la bruma. La angustia le opacaba los ojos y muy ocupada recogiendo sepias del piso, sentía resbalar unas cuantas lágrimas por sus mejillas, unas muy tristes, otras gloriosas, se pegaban al piso y se aferraban luego a las hojas de los árboles. Para olvidarse tal vez de que fueron lágrimas, o para ver de más arriba esos ojos que las hospedaba. Ella se marchaba, y Victor sumido en un profundo sueño no se enteraba. Podía sentirla tal vez entre las sábanas, respirando dulcemente. Su presencia fue tan fuerte que podía sentirla en su lecho en la distancia. Pero entonces su presencia, era la excusa de extrañarle. Victoria le observó angustiada la noche entera. Cada línea de su rostro, cada gesto, lo guardó amorosamente en la memoria y luego se fue. Observó su frente que envejecía y se preguntaba a dónde iba? ella no podía sentirlo, a dónde se marchaba? qué lugares visitaba? a qué espacios se exiliaba? y envidió su paz. Cuando ella dormía l...

Cosas que ella dice

Ella me dice que debo regresar al mundo... que el mundo no está resumido en una pantalla y que no está reducido a una ventana pequeña. Yo le digo que es temporal, que simplemente no quiero hablar, que mi voz está cansada, también mis ojos y que pronto pasará. Ella dice que debo salir a oler las flores, a entregar un poco de eso que en la soledad se prepara. Qué puede ser? Una especie de odio tal vez? Si salgo no sabré qué hacer. Esa ciudad que hace algarabías por cualquier cosa, y que ríe con esa risa tan falsa, me aburre, y me desespera y me cansa. Ella dice que hay que hacer algo por el mundo. Yo no quisiera hacer nada, pero tampoco quiero estar inmóvil. Y como no quiero estarlo, paso y repaso unos caminos que he tallado en esta habitación del escritorio a la ventana, de la ventana a la puerta, de la puerta a la silla y de la silla de nuevo a la puerta. Pero no me atrevo a abrir. No puedo hacerlo. Se agita mi pecho y pienso: -Rayos, debo ir por la clozapina. Pero no puedo ir por nada...

Por el pedazo de luna en el escritorio

Ahí estás cíclope maldita golpeada por la sonda Lcross... Qué estás mirando, se te perdió algo??... inherte, pero luminosa y estúpidamente bella. Estoy en el océano de la tormentas y quedé de encontrarme con Ulises en el mar de la serenidad... tengo, Luna, que repasar costa a costa esos nombres tuyos, para no aprenderlos nunca... Yo me bajo de esas montañas que parecen olas gigantescas a estas horas de la noche y muero por ignición. Constantemente. En mis sueños. Hoy no quiero dormir, quiero escuchar como cae la lluvia sobre los techos e imaginar canciones. Hoy se escriben en 6 octavos pero son melodías atonales y es que se vuelven un caos húmedo y se pegan al asfalto embaldosando de luz blanquecina como si hubiese un mundo abajo. Repaso el parque. Misteriosos son los parques. Enanos diurnos los intoxican de gritos y alaridos, que se comen en las noches los grillos y en las mañanas vuelven a intuirse sus colores primarios listos para recoger de nuevo más tarde, después de la escuela y ...

Tarde de cometas

...Vuelan, se alejan, se hacen libres y se comunican en su libertad por un pequeño hilo como conducto que las hace nuestras. Y si llueve, se perderían entre la tormenta arremolinadas, pero si un viento constante y amable les lleva hacia el inmenso azul o a lejanos arreboles, la emoción se estremece de belleza asi como en la lluvia. En cualquier paisaje podríamos volar nuestra comenta, pero en apacibles vientos llegará sin duda aún más lejos.