Una Alerta para mi mente
Creo que he tocado fondo. He llegado al final del pozo que se ha vuelto mi mente. No controlo mis afectos, no controlo mi cuerpo, no controlo mi mente. Si no he tocado el fondo aún estoy muy cerca de darme un golpe, de topar con las últimas piedras, esas que van a lastimarme. ¿Acaso nadie lo piensa? Me he lastimado una rodilla y no supe cómo sucedió, ¿acaso nadie se conduele? Los vi en un momento de la noche, a todos discutiendo como animales, se hablan duro, se quieren con un amor que no puede ser cierto, cantan y ríen como si no hubiera mañana. Cuando el mañana llega les duele la cabeza y juran no volver a hacerlo. Eso he sentido en la mañana. Timbré y no me abrieron, entonces volví a la fiesta. No me controlo y bebo más líquido amargo, o ¿acaso a qué sabe ese chirrinchi, ese licor asquiento, esa agua de los infiernos? Si no he tocado fondo, voy, muy consiente de ser la espectadora del abismo, la Alicia en ese extraño país que es el no recordar dónde y cómo se estuvo en es...