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Mostrando las entradas etiquetadas como Afloramiento de aguas frias

Mientras miro un cuadro de Hopper

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Que no se agote en la espera. Que no acabe el momento. Que guarde para siempre la red para antrópodos que le compre en la tienda de sueños y palabras. Que escuche el paso del tiempo, que lo contenga en un cuenta gotas. Que no se olvide de los buenos tiempos y de los malos que retenga la sonrisa y recuerde el chiste, que se conserven las lágrimas en su corazón humanizado por su teórico latinoamericano favorito. Que escuche a Bach con la atención con la que le escuchó Beethoven. Que entre a los pasadizos de mi mente, con el cuidado que requiero para no perderlo. Que piense en mi como piensa la ola en la orilla siempre marchándose, siempre yéndose, pero volviendo  siempre. Que vuele tan lejos como las aves del río Tejo, que no pierda su olor a nueces. Que envejezca como envejecen los libros y los vinos, aunque usada esté esa figura. Que no se pierda como Hansel y Gretel y que piense en el hilo de Ariadna que dejé en su bolso. Que recupere la lupa que perdimos en la luna borra...
La bipolaridad de mis parques Una taza de café. La noche será larga. Tengo trabajo y seguro no trabajaré, leeré, seré un astronauta en el anaquel universal. Visitaré al ermitaño de la montaña errante, seré una espectadora de la blogia, un lente en el plus, un oído en youtube. Seré un intermitente en el chat de gmail y seré el cero a la izquierda de esa aburrida autopista de datos y matrices sin ojos en los proyectos de extensión. Espero a alguien como el barbudo que se esconde. Todas las noches. Todos los días. Olvido cómo ser capitana de este navío, olvido cómo escribir onomatopeyas y ponerle efectos a las horas. Todo está silencioso, no llega el barbudo y pasa el tiempo aburrido entre el café y el minutero. La libertad de las imágenes, el potencial creativo, ser el dios sin tiempo, ser el Valar de Arda. Quisiera creer que todo allá adentro, en la profundidad cuántica de este asunto, está bien, que se mueven sin problema mis yoes y neuronas, nadando profundamente en la ...

De cómo el amor se enclaustró en una bola de cristal

Este podría ser un escenario recreado en un parque cualquiera en plena edad media o en un cuadro impresionista o justamente este... los mas tiernos años del siglo XXI con sus colores encendidos en magentas y amarillos fuertes y cortes de cabello de regreso a los ochenta. Yo en lo personal, preferiría apartarme un poco, tomarme el tiempo con limón y ubicarme en la hora cero, hacerme en primera fila... dibujar las escenas más principales de los minutos de transición de algo de lo que fuimos testigo pero no nos enteramos. Una vez definido el paisaje... encarretada con vectoriales, herramientas digitales, autopistas encantadoras y veloces de información desorbitada...en esta máquina del tiempo de locura enlatada, abstraída en la nada más encantadora; para el día prefiero irme a los años 30. Esta postal pues la envío desde los años 30, tipo "Lo que el viento se llevó". Que sería lo que se llevó realmente que todos vamos tras el.... ¿El amor? ¿algo que queremos?¿Algo que nos hacía ...

Lo que el viento nunca se lleva

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Hoy desde aquí, tres dimensiones. Al horizonte algunas palabras que no hay que comprender, ascienden del mar como lo hacen algunas mariposas. Unas más perversas que otras, y otras muy inocentes, libres de toda culpa, tranquilas como el blanco a veces, ensordecedoras como el púrpura, tan inquietantes como el negro. Hoy, un balcón apacible, donde todo el mundo charla pero solo dos escuchan. De allí se copian las ideas más originales... y allí se hacen los sucesos futuros para terceros, cuartos y quintos. Allí se hacen también emocionantes historias de traiciones o momento para amantes. Es el lugar perfecto para especular o planear golpes, ja, golpes de estado, o atracos a bancos por gangsters muy torpes. Allí escribió un libro Whitman, allí estuvo de paseo una vez Cortázar y allí regresó Virginia Woolf, muertita de la risa. Es una ventana indiscreta, maravillosamente mágica. Del mar hacia abajo, historia de vampiros, abstemios algunos, otros aún ejercen y otros hacen doctorados. Del mar ...

La botella de juerga y borrachera

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En la mañana hay poesía. El sol con pereza despeja las sombras. Lo ideal sería un abrazo, un beso de buenos días (y otras tantas cosas que harían un día perfecto) llega el boceto de una idea que si no escribes de inmediato, inmediatamente olvidas... Lo ideal, es que idealmente estuvieras a la derecha de mi cama y no me hicieras ningún desayuno, aunque sería un detallazo. Cómo celebras un gol?? dices gol y sigues escribiendo. Afuera hacen un sisma del evento, el sunami efusivo de la victoria se cuela por las ventanas de mi cuarto. Yo pienso: -Gol? bieeen!!! y sigo escribiendo, leyendo, pensando, y riendo. Si has dormido bien piensas en tu sueño. Toda la noche por ejemplo, me estuvo persiguiendo una cometa de colores ligth, en un paisaje cool. Para mi no fue un sueño, fue una plena pesadilla, a pesar de sus colores. Ya me las he tenido que ver con la resaca, pero la de la noche anterior ha sido palpitante y sepia. Como un tango arrabalero, como un bolero que te busca perdido entre sueños...

Después de tu carnicería... tal vez llegue la calma...

Sobre una sábana está mi cuerpo cercenado por el puñal que consiguió mi asesino en una tienda de mala muerte en el recoveco de una oscura pesadilla. Quien se lo vendió, la sombra gorda y deforme con cabellos despeinados blancos de polvo, me ha informado del suceso y de las sábanas... Aquella sangre seca sobre una vieja cama de hospital, parece haber formado extrañas figuras a lo largo y ancho del lecho, sin embargo, y a pesar de estar cortada en pedazos, descubro mi oreja derecha, un pedazo de cerebro, tres dedos y un corazón entero. La boca, que se encuentra al pie del nochero bajo una luz casi apagada de una vela, me ha comentado que mi absurdo asesino se ríe felizmente de su hazaña en su apestosa tienda carnicera... La boca y aquel pedazo de cerebro, me han aconsejado abandonar aquel espantoso lugar. Supongo que ahora es tiempo para aquel sujeto que arma cuerpos cerca al pueblo. Dicen que los arrincona en un desván para arreglarlos luego. Dicen también que se ven caminar por largos ...

Gracias por todo o de nada

Yo nunca entendí nada de eso que suedió, para mi, al parecer, sólo para mi. Gracias por inspirar todo lo que dije, todo cuanto hice y todo lo que di. No siendo más y esperando las sobras de lo que quedó de mi I say good bye y adelante. Manejo este barco soy el timón y la gran incertidumbre de no saber a dónde va. El lugar lo conozco, fui en algún momento y le visito con frecuencia. Pero me he cansado tanto de ese cielo que busco otras corrientes y llego a nuevos puertos. Sin duda agradecida por no sé que cosa que movió el universo, estoy dispuesta a seguir, no por estos refugios pero si a-zulado, pretendiendo que no escuché nada, que no vi nada y que todo fue un sueño. Abro los ojos y veo esa ventana que quisiera cambiar de lugar para ver nuevos vecinos. Ahh, pero es que el paisaje promete... y maldita sea quisiera quedarme en un cuadro blanco y despertarme en veinte años... las olas están pesadas... un maremoto... un sunami.

¡No molestar!

Ojalá se pudiera poner a la dichosa ansiedad, el letrero de ¡Do not disturb! Es imposible pensar cuando se acelera algo adentro, no sé específicamente dónde es que se mueve un vacío, un cosquilleo, una especie de vértigo. Uno respira agitado, como si hubiese hecho 10 piscinas largas... falta el aliento, no respiras bien y de repente... Pumm, la olvidas y arrancas de nuevo. Pobre gente aquella que no encuentra sosiego. Es horrible!!! Yo pensaba que de pronto un cafecito mientras esa especie de locura temporal se paseaba por mi casa. Luego mirar por la ventana, dos segundos, hechar un vistazo a unas notas en un pentagrama, luego escribes una frase y de nuevo el sosiego... pero he comprobado que se extiende poco a poco, en periodos cada vez más largos... luego no basta el cafecito, no basta una frase, un párrafo, una página, un libro. Luego uno piensa... Rayos!! vas muy to calm entrando a ese grupo de la "pobre gente" y descubro también, que es mejor no molestar esa Ansiedad que...